CC plantea en el Congreso una nueva regulación de la producción y comercialización de la sal


Coalición Canaria ha presentado en el Congreso de los Diputados una proposición de ley sobre las salinas tradicionales de Canarias, con el objeto de que se cree un estatuto jurídico propio para el producto de la sal y que el desarrollo de su actividad se desvincule por completo del régimen general de las actividades industriales.​

La proposición de ley establece las normas relativas a la producción y comercialización de la sal destinada a fines alimentarios, denominada como “sal comestible” o simplemente “sal”, es decir, la que se destina al consumo de la alimentación humana, a las industrias alimenticias, o a la utilizada como materia prima para industrias de higiene o de transformación de la sal para fines alimenticios.

​El autor de la propuesta, José Luis Perestelo, explica en la exposición de motivos que la extracción de la sal en las Islas Canarias ha conformado un legado patrimonial que merece su protección y conservación para las generaciones venideras, y ello requiere la actuación “urgente y pública si nos atenemos al ritmo que lleva la desaparición de las salinas en cada una de las islas y al estado de abandono en el que, con pocas excepciones, se encuentran aquellas en las que aún se puede reconocer el trazado”.

​El estudio histórico de las salinas canarias permite reconstruir buena parte de la historia de las Islas, pues sus periodos de auge y de abandono van aparejados a los propios ciclos económicos y las tensiones políticas y jurídicas que su control ha originado desde la Conquista hasta el presente. Su actividad ha generado, además, una cultura popular asociada a oficios tradicionales que hoy se encuentran en peligro de extinción.

​La presencia de las salinas sirve también de refugio para el desarrollo de multitud de especies de la avifauna protegida y que resulta básica para la conservación de la biodiversidad planetaria, demandada y aconsejada en numerosos convenios internacionales en los que España forma parte integrante.

​Por todo ello, las salinas tradicionales y su actividad requieren de un marco jurídico nuevo que favorezca su conservación, que fomente su mantenimiento haciéndolas atractivas como actividad económica, que permita la vuelta en condiciones dignas a los empleos y oficios tradicionales asociados y, sobre todo, que dirija la debida atención de los poderes públicos a su protección como bienes objeto de patrimonialización.

​Sin embargo, la extracción de la sal mediante el empleo de métodos tradicionales se encuentra bajo la misma normativa de la actividad industrial, bajo el mismo manto jurídico que la extracción de minerales tales como el hierro, los áridos, los hidrocarburos, etc. cuya ejecución produce un resultado territorial opuesto por completo al resultado de la extracción de la sal marina.

​CC considera que la actividad de extracción de la sal sigue anclada en principios y normas preconstitucionales ampliamente superados por la doctrina moderna. El primer paso para su reconocimiento integral es obtener un estatuto jurídico propio para el producto de la sal y el desarrollo de su actividad, que se desvincule por completo, y de una vez por todas, de las actividades industriales.